Ensayo sobre la fidelidad. Dudas razonables...
Me he dado cuenta de que siempre escribo sobre cosas que no me gustan y me está entrando un rollo como de chunga negativa que no me mola. Así que he decidido que hoy voy a escribir algo constructivo. Con el tiempo descubriréis que yo, en el fondo, soy una persona muy positiva. Es sólo que últimamente estoy muy crítica.

Bueno, al grano. Sobre la fidelidad siempre he tenido dos interrogantes existenciales que no me dejan vivir. Los he consultado con varias amigas y casi todas coincidimos plenamente en nuestras conclusiones. Esto me lleva a pensar que, o bien coincidimos porque somos amigas o bien, somos amigas porque coincidimos. Mas bien lo último, al fin y al cabo no voy a estar escogiendo amigas que me estén dando todo el día la moralina, ¿no?.
Pues nada, mis dos interrogantes son estos:
• ¿Qué es mejor? Que tu pareja se enrolle, en una noche de calentón, con alguien de quien ni recordará el nombre ni nada y por quien nunca nunca nunca sentirá ningún sentimiento más allá del deseo y el morbo, o que tu pareja se enamore, por ejemplo, de una compañera de oficina pero nunca jamás mantenga con ella ninguna relación por mantenerse fiel, aunque interiormente desee hacerlo.
• ¿Qué jode más? Que te pongan los cuernos o que la gente que conoces lo sepa.
En mi opinión, con respecto a la primera cuestión, no hay dudas. Prefiero unos cuernos pasajeros, todos somos humanos, que compartir mi pareja aunque sea platónicamente. Al fin y al cabo yo creo que la fidelidad es algo más mental que físico. Sin embargo y para mi sorpresa, a excepción de mis amigas y poca gente más, la mayoría de las personas a las que he preguntado prefieren la otra opción, “se mira pero no se toca y punto”.
La segunda cuestión es más complicada porque tiene que ver con algo muy cutre del ser humano, las apariencias, y aquí mucha gente, creo yo, no es sincera al contestar. Lo siento pero yo soy de las de “Ojos que no ven, corazón que no siente”. Creo que me fastidiaría más que la gente lo supiera. Y no te digo nada si además tu eres el último en enterarse… Supongo que esto es porque yo no estoy enamorada y no me hago hago una idea de lo que uno puede sentir al verse traicionado y bla, bla… En este punto vuelvo a coincidir con mis amigas, por supuesto, incluso con las que si tienen pareja y están enamoradas y todo eso. Luego, el resto de la gente, depende mucho. La mayoría dice que le jode mas los cuernos pero yo creo que aquí vuelven a incordiar nuestras amigas las apariencias. A la gente no le gusta reconocer que le importa lo que digan y piensen los demás de uno.
Ala, pues este es mi primer ensayo filosófico sobre un tema de interés general. Próximamente “Ventajas y desventajas de ligar con tus compañeros de trabajo. Donde tengas la olla no metas la …”.


Amelie dijo
Hola...
Soy una chica del mundo con una duda.
Dices aquí que tus amigas y tú coincidis en el planteamiento en cuanto a la fidelidad y eso es estupendo. Entre otras cosas, porque yo también coincido.
Ahora, tengo un problema. Quizás por mis ganas de explorar el mundo, me metí en situaciones en las que no debo. Es decir... tener relaciones con hombres casados a los 20 años. Por el bien del primero guardé máxima discrección porque le llegué a querer. El 2º fue más amistad que otra cosa. Pero el 3º me ha hecho plantearme que tengo un problema.
Hay algo que me atrae en lo prohibido, en ese saber que está casado... pero mi conciencia no me deja tranquila: 1º por la mujer. 2º porque comienzo a pensar que la fidelidad no existe.
Yo soy tremendamente fiel... y, por otra parte, necesito sentirme muy especial.
El tercer hombre casado con el que me encontré, me hizo pensar que "tengo muchos prejuicios" Ahora, ¿son realmente prejuicios? Añade que es propio de mi edad cuestionarme tantas cosas y yo me pregunto ¿es que las chicas mayores no tienen ningún tipo de sentimiento de culpabilidad?
Él... desde luego, no lo tiene.
Yo entiendo que cuando llevas muchísimos años con una persona puede haber cierta rutina... y entiendo otras serie de cosas. Pero qué queréis que os diga. No me convencen. Quizás, porque no soy capaz de aceptar que, saliendo con alguien, éste me vaya a poner los cuernos inevitablemente. Y prefiero por supuesto que me lo diga. Aún así, no sé como me lo tomaré... porque no hablo de una chica de la que no se acordará ni el nombre, hablo de una relación de rollo de meses, hasta que se aburra tb de ella.
Creo que no es justo
No es justo creer que tarde o temprano se aburrirán de nosotras, o que tarde o temprano nos aburriremos de ellos.
En fin, espero que alguien me conteste, para tratar de aclararme. Besos
18 Mayo 2006 | 01:27 PM