Soy vaga, pero ya pensaré en ello mañana.
Bueno, ya estoy de vuelta.
Me gustaría poder decir que ésta última semana no he escrito nada porque he estado de vacaciones. Pero no. Tampoco me importaría hacerme la mártir y echarle la culpa al trabajo. Pero tampoco. Bueno, en realidad si es verdad que el curro me ha impedido dedicar mi tiempo a las cosas que realmente me importan pero, francamente, ha sido culpa mía y solo mía. Porque soy vaga. Sin paliativos.
El caso es que tenía un mes de plazo para entregar un proyecto. Dada mi capacidad profesional, mi inteligencia, mi celeridad, mi astucia… me sobraban veinte días. El problema es que decidí que me sobraban desde el primer momento y me dediqué a no hacer nada durante tres semanas (es un decir porque estuve muy ocupada leyendo vuestros blogs, escribiendo los míos, consultando los periódicos, poniendo al día mi correo, ordenando fotos, jugando a un juego de unos pingüinos y a uno de un Excel para adivinar marcas comerciales que es un tipo de juego que me encanta…). Y claro, se me echó el tiempo encima. ¡¡¡Que duros momentos aquellos cuando el teléfono no paraba de sonar y al otro lado sólo se escuchaban los requerimientos impacientes del cliente!!! Menos mal que soy una persona sosegada (en algunos momentos yo diría aplatanada) y no me altero fácilmente. El estrés no tiene nada que hacer conmigo. Además, esta situación la vivo regularmente y ya estoy acostumbrada. 
Y es que, si hay un momento en el cine que pueda definir mi “modus vivendi” ese es Vivian Leigh diciendo aquello de: “Ya lo pensaré mañana”. Todo lo que pueda hacer hoy lo dejo para mañana, o para pasado o, con un poco de suerte, ya se hará solo o lo hará alguien por mí.
Siempre hago las maletas antes de un viaje la noche anterior. Pero la noche anterior a eso de las dos de la mañana porque, normalmente, me he entretenido antes viendo en la tele cualquier bazofia o mirando al techo si es necesario. Si tengo que entregar un documento o solicitar cualquier cosa oficial siempre espero al último día. O se me pasa el plazo y entonces pienso,”Bah, ¿para que quiero yo una subvención?¿o un piso de protección oficial?”. Esto es algo que llevé hasta extremos insospechados en los estudios. Afortunadamente sobreviví estudiando la noche anterior, o media hora antes del examen (o no estudiando en muchas ocasiones), a la EGB y al BUP (por cierto, estas siglas me recuerdan qué mayor me estoy haciendo). Pero en la universidad ya no me funcionó. Aunque yo no modifiqué ni un ápice mi comportamiento.
Recuerdo un verano en el que mi madre, que es de la vieja escuela y siempre pensó que eso de dejarme libertad para que yo administrara mi tiempo de estudio era una chorrada, me obligó a estudiar tres horas diarias después de comer. Me acondicionó el comedor de la casa del pueblo y me sentó allí durante un mes y medio. Y me vigilaba porque la puerta tenía una cristalera y cada cuarto de hora pasaba por delante para ver si me había dormido. Pues bien, me pasé ese mes y medio, esas 130 horas, mirando la misma página de los apuntes. La primera. Por mis huevos. Y la noche anterior al examen diciéndome a mi misma: “¿Seré gilipollas?”.
Y hasta hoy. Por supuesto he entregado el proyecto. Ya estoy acostumbrada. Hasta la próxima vez.

maria dijo
Me identifico totalmente con lo de hacer la maleta a las dos de la mañana y con lo de ser vaga en general. Lo peor es que yo en mi etapa de estudiante (también las siglas antiguas) hacía amagos de angañarme a mí misma.
Si tenía un examen a media mañana me levantaba casi de noche para repasar (o mirar por primera vez) los temas... Lo que pasaba luego era que, en lugar de ducharme y cafetearme rápido para ponerme frente a los apuntes; remoloneaba, me duchaba más despacio, le dedicaba más tiempo a mi desayuno, veía los dibujitos, miraba mi correo, escribía un par de mails... y al final, hasta llegaba tarde. Pero por supuesto, transportaba conmigo los apuntes de una habitación a otra... como si se me fueran a quedar en la mente por el contacto...
Y sigo sin aprender, oiga.
Identificada me hallo, como otras veces leyéndote.
:)
4 Julio 2006 | 01:31 PM