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operación Blog

4 Julio 2006

Soy vaga, pero ya pensaré en ello mañana.

Bueno, ya estoy de vuelta.
Me gustaría poder decir que ésta última semana no he escrito nada porque he estado de vacaciones. Pero no. Tampoco me importaría hacerme la mártir y echarle la culpa al trabajo. Pero tampoco. Bueno, en realidad si es verdad que el curro me ha impedido dedicar mi tiempo a las cosas que realmente me importan pero, francamente, ha sido culpa mía y solo mía. Porque soy vaga. Sin paliativos.
El caso es que tenía un mes de plazo para entregar un proyecto. Dada mi capacidad profesional, mi inteligencia, mi celeridad, mi astucia… me sobraban veinte días. El problema es que decidí que me sobraban desde el primer momento y me dediqué a no hacer nada durante tres semanas (es un decir porque estuve muy ocupada leyendo vuestros blogs, escribiendo los míos, consultando los periódicos, poniendo al día mi correo, ordenando fotos, jugando a un juego de unos pingüinos y a uno de un Excel para adivinar marcas comerciales que es un tipo de juego que me encanta…). Y claro, se me echó el tiempo encima. ¡¡¡Que duros momentos aquellos cuando el teléfono no paraba de sonar y al otro lado sólo se escuchaban los requerimientos impacientes del cliente!!! Menos mal que soy una persona sosegada (en algunos momentos yo diría aplatanada) y no me altero fácilmente. El estrés no tiene nada que hacer conmigo. Además, esta situación la vivo regularmente y ya estoy acostumbrada.
Y es que, si hay un momento en el cine que pueda definir mi “modus vivendi” ese es Vivian Leigh diciendo aquello de: “Ya lo pensaré mañana”. Todo lo que pueda hacer hoy lo dejo para mañana, o para pasado o, con un poco de suerte, ya se hará solo o lo hará alguien por mí.
Siempre hago las maletas antes de un viaje la noche anterior. Pero la noche anterior a eso de las dos de la mañana porque, normalmente, me he entretenido antes viendo en la tele cualquier bazofia o mirando al techo si es necesario. Si tengo que entregar un documento o solicitar cualquier cosa oficial siempre espero al último día. O se me pasa el plazo y entonces pienso,”Bah, ¿para que quiero yo una subvención?¿o un piso de protección oficial?”. Esto es algo que llevé hasta extremos insospechados en los estudios. Afortunadamente sobreviví estudiando la noche anterior, o media hora antes del examen (o no estudiando en muchas ocasiones), a la EGB y al BUP (por cierto, estas siglas me recuerdan qué mayor me estoy haciendo). Pero en la universidad ya no me funcionó. Aunque yo no modifiqué ni un ápice mi comportamiento.
Recuerdo un verano en el que mi madre, que es de la vieja escuela y siempre pensó que eso de dejarme libertad para que yo administrara mi tiempo de estudio era una chorrada, me obligó a estudiar tres horas diarias después de comer. Me acondicionó el comedor de la casa del pueblo y me sentó allí durante un mes y medio. Y me vigilaba porque la puerta tenía una cristalera y cada cuarto de hora pasaba por delante para ver si me había dormido. Pues bien, me pasé ese mes y medio, esas 130 horas, mirando la misma página de los apuntes. La primera. Por mis huevos. Y la noche anterior al examen diciéndome a mi misma: “¿Seré gilipollas?”.
Y hasta hoy. Por supuesto he entregado el proyecto. Ya estoy acostumbrada. Hasta la próxima vez.

Tags: trabajo

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7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

maria

maria dijo

Me identifico totalmente con lo de hacer la maleta a las dos de la mañana y con lo de ser vaga en general. Lo peor es que yo en mi etapa de estudiante (también las siglas antiguas) hacía amagos de angañarme a mí misma.
Si tenía un examen a media mañana me levantaba casi de noche para repasar (o mirar por primera vez) los temas... Lo que pasaba luego era que, en lugar de ducharme y cafetearme rápido para ponerme frente a los apuntes; remoloneaba, me duchaba más despacio, le dedicaba más tiempo a mi desayuno, veía los dibujitos, miraba mi correo, escribía un par de mails... y al final, hasta llegaba tarde. Pero por supuesto, transportaba conmigo los apuntes de una habitación a otra... como si se me fueran a quedar en la mente por el contacto...
Y sigo sin aprender, oiga.
Identificada me hallo, como otras veces leyéndote.
:)

4 Julio 2006 | 01:31 PM

Ya está el listo que todo lo sabe

Ya está el listo que todo lo sabe dijo

Pues yo también soy de los que lo dejan todo para mañana, pasado ó el otro.. soy vaguete por naturaleza, todo para última hora, pero eso sí, tengo el don divino de que cuando me pongo ha hacerlo lo hago en un plis plas.
Cuando tengo que irme de vacaciones o de finde por ahí a mi chica le pone de los nervios que haga el equipaje en el último instante y que cuando me pongo incluso lo termino mucho antes que ella que lleva dos días preparándolo y eligiendo lo que se va a llevar..
Soy vago, lo reconozco, pero practico ;)
Me alegra volver a verte por aquí Operaciónblog :)

4 Julio 2006 | 01:45 PM

ermitaño

ermitaño dijo

Yo también me siento bastante identificado con este tema.
Claro que a mí sí que me afecta el estrés, y no tengo tanta confianza en mis habilidades, por tanto siempre solía realizar la tarea asiganda los primeros días del plazo, por si acaso. Y era después cuando hacía el vago, en el tiempo sobrante. Nunca avisaba de que había terminado antes de tiempo, a no ser que pensara que me haciá falta causar buena impresión, de vez en cuando.
Tampoco avisaba nunca cuando no tenía nada que hacer, y tengo que decir me pillaron varias veces. Aunque bueno, no siembre se pueden hacer estas cosas, depende del curro. Lo sorprendente es que a pesar de todo esto estuviera bien considerado por mis jefes.
El motivo por el que uso el tiempo pasado es porque ahora no curro pero si alguien piensa que eso tiene algo que ver con el hecho de que sea rematadamente vago, está muy equivocado.

4 Julio 2006 | 01:52 PM

msdalloway

msdalloway dijo

Yo soy una vaga muy planificadora. Tengo una habilidad especial para calcular el minimo, pero MÍNIMO, tiempo necesario para hacer cada cosa de esas que requiere la vida. Y empiezo a hacer todo justo en el momento en que ya no me queda ni un minuto que perder. Entonces sí, me concentro, saco lo mejor de mí y todo sale a su debido tiempo y de manera brillante. Es más, yo no suelo estresarme, lo hacen quiénes miran a mi alrededor. ¡Qué poca confianza tienen en mí! Je,je,je... si nunca he fallado...

4 Julio 2006 | 06:20 PM

operacionblog

operacionblog dijo

Vaya, lo que me sorprende no es que dejéis las cosas para el último día si no que a vosotros al final también os da tiempoa hacerlo y bien. Resulta que no soy la única. Que decepción...
Bueno, será que somos un grupo de gente pagada de nosotros mismos. Pero con motivos, eh?

4 Julio 2006 | 06:36 PM

El Neumococo Chochiflán

El Neumococo Chochiflán dijo

esta bacteria también se identifica pero, por algún motivo, siempre ha hecho el equipaje con muchas horas (a veces días) de antelación. Ahora que por motivos laborales tengo que coger un avión cada dos o tres días he llegado al lado opuesto de la pereza. ¡No deshago las maletas!

Besotes bacterianos.

10 Julio 2006 | 06:07 PM

Marilia

Marilia dijo

Sé que mal de muchos... Pero es un alivio saber que existe tanta gente a las que les puede la vagancia.
Yo, en TODO lo que has comentado, soy "muy como tú". No me siento orgullosa, pero qué le voy a hacer, si soy así.... No tengo remedio
Besos

21 Julio 2006 | 07:08 PM

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