Una vez escribí un post titulado, “yo no quiero ser Ana Obregón”. De sabios es rectificar y desde aquí te lo digo: Me retracto. Quiero ser como tú. De mayor quiero ser como tú. Y quiero tener tu novio. Mi compi también, estamos dispuestas a compartirlo.
Nunca volveré a criticar tu vestuario (incluidas las boinas esas que me llevas), ni tus series de televisión, ni tus ataque de “biologilítis”. En serio, ilumíname. ¿Cómo te lo montas? O mejor aún, ¡Cómo te lo montas!

P.D.: La semana pasada, Darek (personalmente yo prefiero llamarle Derek) participó en un programa de televisión de esos en los que la gente hace el ridículo intentando ser graciosa. Flori y yo le quitamos el sonido a la tele para que no se nos cayera el mito.

Recuerdo ese post. La verdad es que sí, llevas toda la razón. tendremos que cambiar el estilismo, que pensábamos que así no se iba a ningún lado y mira tú... Yo quiero ser niñata de por vida, como la Obregón!!
Si es que es perfecto, si es que , si es que... Ana, hija mía, qué le das...? Bueno, mejor no lo cuentes, que va a ser la envidia nacional...
No me pega nada este tipo en ese programa. Si ya les cuesta a los españolitos ser graciosos, cuanto más con ese acento. Has hecho bien en quitarle el volumen.
Besos.
Álmàr (antes Marilia, me he mudado de blog)