Recordaréis a Flori... Hace unos post os comenté que era mi amantísima compañera de piso. Un alma gemela, un hombro en el que llorar, una colega de aventuras, una más de mi familia, una… una pedazo de falsa!!!

Me prometió que me escribía un comentario en el blog. “Me ha gustado mucho” – me dijo ella. Y yo, crédula de mí, le decía: “¿Cuando vas a escribirme algo? Sólo hacen falta unas palabritas, no mucho. Ya sabes, me anima a continuar”. Y ella me contestaba: “Mañana sin falta te pongo algo”. Pero mañana llegaba y el vacío de su indiferencia hacía mella en mi ánimo empujándome a abandonar mi aventura blogera.

Luego, de vuelta a casa, yo le comentaba desinteresada: “Flori, no me has escrito nada…”. Y ella me contestaba: “Es que no he podido porque tengo mucho trabajo”; “Es que no encuentro el momento porque mi jefe está detrás y puede verme”… Y yo la creía, ciega de mí, confiando en que un día abriría mi correo y vería el ansiado mail “Tu artículo XXX tiene un nuevo comentario de Flori”… pero nada.

Ahhhhh, que ciega estaba. Así que no tienes tiempo para escribirme un comentarillo de nada, ¿eh? No puedes abrir Internet porque tu jefe te vigila, ¿eh? Pero… si puedes abrir las fotos semipornográficas que te envía cierto brasileño…. Falsa, mas que falsa.

¡¡¡Y yo que incluso tenía pensado incluirte en mi discurso de agradecimiento cuando tuviera que dar uno!!! ¡¡¡Y yo que memorizo los guiones de “Anatomía de Grey” para contártelos cuando vuelves tarde!!! ¡¡¡Pues que sepas que los Ferrero Rocher son míos!!! ¡¡¡Deja de comértelos!!!