Hoy no me puedo levantar...
Nunca he podido levantarme con el sonido del despertador independientemente de a qué hora lo haya puesto o cuales son los planes que tenga; poco importan porque ningún plan es mejor que seguir durmiendo. Admiro a la gente que se incorpora automáticamente en cuanto suena y, aún mas, a los que son capaces de apagarlo, seguir tumbados un minuto más y después despertarse solos. ¡¡¡Por favor, si yo hiciera algo así, podría dormir tres ocuatro ciclos REM más!!! Cuando suena mi despertador siempre quiero dormir un poco mas y, generalmente, soy bastante condescendiente conmigo misma por lo que, normalmente, lo hago. En un principio, cuando yo me adaptaba a las normas ético-madrugadoras imperantes, es decir, a poner el despertador con el tiempo justo para levantarme, desayunarme, ducharme, vestirme y marcharme, llegaba tarde siempre a todas partes. Jamás asistí a primera clase ni en el instituto ni en la universidad. Cuando empecé a trabajar, me vi en la obligación de intentar llegar al trabajo puntual, por aquello de ser profesional, así que tuve que empezar a recurrir a estratagemas que me ayudaran en mi “lucha contra el crono”. Lo primero que hice fue adelantar el despertador media hora pensando que podría engañarme a mi misma por aquello de la somnolencia matutina. Pero no hubo caso. Yo apagaba el despertador en sueños, de un manotazo y ni me molestaba en mirar por lo que era indiferente la hora que marcase, seguía durmiendo hasta que era demasiado tarde. Después opté por dormir con la persiana levantada, pensando que la luz del día me ayudaría a desperezarme antes, pero tampoco funcionó. Creo que solo la implosión del sol podría hacerme abrir los ojos a tiempo. Por último recurrí a lo más habitual. Un despertador con función Snooze, de esos que suenan cada 15 minutos. He de reconocer que esto fue lo mas útil. Al principio me bastaba con apagarlo un par de veces por lo que sólo tenía que ponerlo unos 30 minutos antes de la hora pero con el tiempo me he ido acostumbrando y ahora soy capaz de apagar el Snooze de los huevos unas seis veces antes de empezar a ser consciente de que lo que suena es el zumbido del despertador y no la nave espacial que despega en mis sueños o alguna otra cosa por el estilo. Resumiendo, a día de hoy, pongo el despertador a eso de las siete menos cuarto para poder apagarlo siete veces. En ese momento, hace aproximadamente dos horas que el sol entra por mi ventana y mi despertador marca lasocho y media pero, como lo tengo 30 minutos adelantado, son realmente las ocho de la mañana y tengo tiempo mas que suficiente para salir de casa sobre las nueve y llegar solamente media hora tarde al trabajo.

Dedicado a todos aquellos que alguna vez padecen la “tiranía de mi apego a seguir durmiendo”


Angel dijo
Vale, buscando un despertador de esos que te despiertan en la fase rem cuando estás mega-descansado me encuentro con que no soy el único al que le pasa esto... Yo he descubierto que mi cerebro es un ente diferente de mi, y cuando tiene sueño no se activa, con lo que, si no se activa, yo no pienso, por consiguiente no soy consciente de la hora que es, hasta que es la hora de entrar al trabajo.
16 Marzo 2009 | 06:03 PM